Vivir en Abundancia

La abundancia es un estado que cada uno de nosotros crea para sí mismo. Según sean tus límites de lo que crees que es “La Abundancia”, así mismo será la manifestación de esta en tu vida, puesto que lo que crees, es lo que verás manifestado como creación. La abundancia no es algo que fabricamos en forma física, sino algo con lo que nos sintonizamos según sea nuestro mapa de creencias sobre ello. Si nuestra mente cree en la escasez, esperando únicamente una pequeña porción de la abundancia que la vida ofrece, entonces eso será lo que experimentamos en nuestras vidas.

En este planeta hay más alimento del que jamás podrás comer, más dinero del que jamás podrás gastar, más gente de la que jamás podrás conocer y más amor del que jamás podrás sentir, por tanto, es necesario que la abundancia en tu vida venga de tu reconocimiento a la fuerza universal que hay dentro de ti para crear cuanto desees. Entonces ocúpate de pensar solamente en lo que deseas que ocurra, con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu ser.

La abundancia es entonces la respuesta a tu conexión: con el universo, con tu sistema familiar y con tus padres. Está al servicio de la vida, para que podamos tomar todo tal y como nos es dado. La abundancia es la compensación de nuestro dar. La abundancia empieza cuando «tomamos» a nuestros padres y tomar significa que aceptamos recibir incondicionalmente todo lo que nos dieron, por malo que nos haya parecido. Tomar a la madre es contactar con el éxito y el dinero y tomar al padre nos abre a la fuerza de la realización profesional. En cambio tomar a ambos a la vez permite que el éxito profesional fluya en nuestras vidas y este éxito está unido a la prosperidad económica. Tomar sólo un poco a los padres tiene como consecuencia no ser capaz de dar mucho a los demás, y por lo tanto la respuesta del universo será también pobre, mezquina.

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“Para ser abundante, confió, reconozco, agradezco, me alegro, me asombro ,respeto y solo así puedo entonces mirar mi éxito y mi potencial en abundancia”

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Estar en sintonía con la abundancia es una tarea sencilla, que demanda un trabajo consciente de lo que inconscientemente haces para ello. Existen algunas acciones que debes comenzar a incorporar en tu vida, ya que son las piezas fundamentales de la Abundancia:

AGRADECE
Cuando eres agradecido con la vida, la vida lo será contigo. El universo se muestra agradecido para quienes son agradecidos con él. Este agradecimiento infinito debe comenzar principalmente por agradecer a nuestros padres. Tomamos la vida gracias a la unión de ambos, y en compensación necesitamos devolver, por agradecimiento, un poco de lo que nos dieron, para que comience entonces el fluir infinito de la abundancia en nuestra vida. Pero atención: a tus padres no tienes como compensar el regalo infinito de traerte a la vida, por lo que entonces debemos voltear, mirar hacia los demás: tu pareja, tu trabajo, tus hijos, tus proyectos y a ellos dar lo que tomamos de los padres, allí estamos agradeciendo. Con esto, el entorno te compensa y agradece con LA ABUNDANCIA. Empiezas a reconocer todo lo bueno que te sucede, sientes que eres un ser humano muy dichoso, lo cual hace que, milagrosamente más cosas buenas te lleguen. El que aprecia y agradece lo que tiene, es consciente de todos los tesoros que lo rodean. Esta acción genera que, cuando ocurran tempestades que amenacen con destruir tus plantaciones, sabrás que en tu vivero guardas nuevas plantas para sembrarlas nuevamente.

CONFÍA
Es necesario que tengas claro que la vida tiene su propio ritmo, y ante ello, nosotros somos insignificantes, todo lleva su tiempo, hay que tener paciencia para ver el fruto de nuestros esfuerzos. Relájate en el lugar y el momento en el que estás, aprende a esperar sin desesperarte. Ocúpate de mantener la llama de la esperanza siempre viva, cultiva la virtud de la paciencia. Confiar es tener la plena seguridad en que el resultado que obtengas será el que mejor te convenga, el que es más útil para ti. Deja de pensar en el trecho que te falta, valora todo el trayecto que ya has recorrido, no vaya a ser que mirando hacia la meta te pierdas lo verdaderamente importante: Mirar todo lo que has crecido en ese recorrido hacia la meta, esa mirada te conecta con la abundancia propia.

RECONOCE:
Reconocer lo que es, como es, siempre es una una extraordinaria forma de eliminar las expectativas y nos permite encargarnos de asumir lo que nos toca, pudiendo así, tomar las riendas de enfrentar nuevos retos que expandan nuestros horizontes. Cada vez que logres alguna meta por pequeña que sea, así como cada vez que fracases, reconócelo. Cada vez que algo bueno o algo malo te ocurra, reconócelo, eso te permite mirar las luces y sombras, los claros y los oscuros, el bien y el mas, lo dulce y lo salado que tenemos cada uno de nosotros mismos, eliminando el juicio parcializado de una de las partes que conforman el complejo maravilloso ser que somos en esencia divina, Mirando la abundancia dentro de lo que somos.

ALÉGRATE
La verdad es que estemos alegres hace que transmitas una hermosa luz y tiene un magnetismo que saca lo mejor de nosotros. Cuando te diriges a los demás con una sonrisa natural y sincera, parece imposible que te devuelvan un desaire a cambio. Así que cambia las caras amargas y regala una sonrisa a todo el mundo que se acerque a ti. Alégrate por haber despertado vivo, alégrate por tener lo que tienes, alégrate por lo que viene para ti, alégrate por estar alegre, eso te hace estar en sintonía con la abundancia y felicidad del ser. “La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.” Gandhi.

ASÓMBRATE
Desde que te levantes hasta que te acuestes, en todo lo que hagas, encuentra algo importante porque asombrarte, consciente de que eso está allí asombrosamente para ti, para las personas que amas e incluso para la humanidad. Pon toda tu atención hasta en el más mínimo detalle porque de esta forma no solo hago las cosas bien sino que disfruto haciéndolas, asómbrate de lo que puedes llegar a realizar. En cada cosa nueva que haces o creas, son dignas de asombrarse, cuando preparas un plato de comida para tu familia, escribes una carta, paseas por las calles de tu ciudad, charlas con amigos, haces lindas fotografías o contemplas un hermoso amanecer puedes asombrarte. De esta forma le darás un nuevo sentido a cada instante y sentirás la abundancia universal. Asómbrate de la ternura de un abrazo, de la magia de una sonrisa, del misterio del amanecer, de las caricias del viento. Asómbrate de todo lo que el universo te regala sin habérselo pedido.

RESPETA:
El respeto es el fundamento de la convivencia amorosa, del bienestar de las relaciones, este se basa en reconocer que cada quien puede y debe hacerse cargo de su vida y de su misión en el mundo, y esto solo ocurre cuando cada quien tiene la oportunidad de escoger hacia dónde quiere ir. Vivir bajo esta filosofía hace que abandonemos la necesidad de debatir con los otros para convencer y dominar. Un diálogo respetuoso incluye las necesidades y metas de cada uno para co-crear una realidad donde ambos puntos de vista ocupan su lugar como fundamento del amor y la libertad. El resultado de respetar al otro es aumentar tus oportunidades de autonomía. Así sientes que perteneces al mundo en el que vives, en el que la abundancia material, personal y espiritual es posible.