La Navidad, memorias ancestrales.

El andar en el camino de la búsqueda de lo que es, tal y como es, me ha llevado a un acercamiento diferente a lo que acostumbraba significar la Navidad. Las fiestas navideñas, según haya sido las experiencias previas vividas para cada persona, yendo desde las experiencias infantiles  hasta las experiencias que hayan tenido relevancia durante el año que finaliza, son determinantes al significado que tenga la Navidad para cada uno.

Más allá del significado personal  que cada uno le dé a la Navidad, el objetivo de estas líneas, es el de explorar acerca de los significados que cimientan al principal icono de la navidad, como lo es el árbol de navidad. Estos hermosos adornos suelen  despertarnos   gran  exaltación. ¿Realmente este sentimiento viene de nuestra infancia? ¿Son realmente los recuerdos conscientes e inconscientes los que dirigen lo que significa la navidad? O más allá de ello hay una memoria ancestral que inconscientemente nos puede estar contando otra historia.

navi1Cuando nos paseamos por las profundidades del inconsciente, encontraremos la forma de unir los eslabones que conectan  al verdadero significado de la Navidad  con los símbolos memoriales que la caracterizan. Una disertación bien interesante de reflexionar es el significado  inconsciente y ancestral de las cosechas y frutos, asociado a colores cálidos o brillantes y que en diversas culturas ancestrales  desde antes de la era cristiana, se observaron símbolos esféricos, todos estos  asociados a la abundancia y la prosperidad. Por lo cual cuando estamos frente a esferas de colores cálidos y brillantes, se genera en nosotros sensaciones de satisfacción originadas en lo profundo de nuestra memoria inconsciente, asociándose a los frutos más dulces, que nuestros ancestros recolectaban en épocas de abundancia para alimentarse durante las épocas de frío. Así entonces observamos el poderoso significado visual de las bolas  del árbol de navidad, por simples que parezcan, nos activan un sentimiento sutil de abundancia en esta época.

El árbol de navidad, representa aquel árbol que mantiene sus frutos durante el invierno, como recordatorio que el alimento para vivir está garantizado. Para la mente ancestral, tener la vida asegurada, nos da sensaciones sutiles de  tranquilidad y plenitud.

navi2El árbol de Navidad  también es una representación metafórica de nuestra familia ancestral, es como hacer presente en la fecha decembrina nuestro árbol genealógico. El hecho de que sea un árbol en forma de cono, es la metáfora perfecta para interpretar de dónde venimos, cuyas ramas más amplias, las de abajo representan a las generaciones actuales, las líneas de hermandad de cada familia y la cúspide del árbol a la generación más antigua, la generación de origen, sea cual sea el origen en el cual creamos, ya sea creyentes en la teoría bíblica del génesis con Adán y Eva y sobre ellos el dios único creador, o sean creyentes de la teoría evolutiva, de donde provenimos de una especie evolucionada con un primer espécimen de nuestra especie humana. En la representación del árbol de navidad se pone simbólicamente de manifiesto la organización jerárquica de una constelación familiar.

Las luces que iluminan y complementan el árbol de navidad, son la representación del brillo de cada una de las almas de nuestros antepasados parentales, recordándonos que aunque hayan trascendido en el plano físico, sus ser está presente en el árbol de nuestro inconsciente familiar.

Al leer estas líneas ya te puedes hacer cargo más conscientemente de que es lo que haces cuando decides o no celebrar la navidad. Si la navidad te entusiasma y te dispones con alegría en ella, ya sabes lo que tu memoria ancestral está representando cada vez que organizas tus adornos navideños. Si por el contrario, la navidad te parece fastidiosa, sólo te recuerda momentos dolorosos,  esta nueva lectura de ella te puede ayudar a cambiar la visión que tienes de ella, su simbología está más allá de su celebración y comercialización.

113   La Navidad nos recuerda a nosotros mismos nuestro infinito poder interior, asido a la fuerza ancestral de nuestra historia. No es necesario que salgas corriendo a poner un árbol de navidad, pero si ves uno por ahí, te invito a que reconozcas que estos símbolos son un reflejo de todas las riquezas que tu posees, representando la verdadera prosperidad y abundancia interior, aquella que nos trae paz para poder sentirnos completos en cualquier lugar en nos encontremos.