El encuentro con la enfermedad es un encuentro con el ayer

Articulo sobre la enfermedad desde la mirada de las constelaciones familiares.

Por Rafael Ochoa Alejos (Publicado en la Revista “La ventana terapéutica” edición Octubre 2017)

Toda diferencia en nosotros es enfermedad, toda actitud discordante es enfermedad. Estamos acostumbrados a llamar enfermedad al síntoma físico y este solo es la materialización de lo que sufrimos por no resolver armónicamente cualquier situación de la vida con nuestra mente consciente. Aquí es donde la cosa se complica, pues nuestro inconsciente, en vista de no ver “soluciones” por parte de la mente consciente,  busca formas simbólicas  y las asocia al cuerpo a través de un síntoma físico. Esto generalmente en fidelidad a las formas arcaicas del sistema familiar de resolver el conflicto emocional, presentando en nosotros enfermedades que llamamos hereditarias entre otras cosas

Entonces ¿todo tiene que ver con nosotros?, Si nos alegra o nos molesta tiene que ver con nosotros, de otra manera, solamente hiciéramos caso omiso del suceso. Por tanto, si buscamos en los eventos donde se comenzaron a generar estas actitudes discordantes, podremos ir encontrando la raíz de la misma. Deteniéndonos a investigar acerca de la historia familiar, con la ayuda del árbol genealógico, encontraremos algunos antepasados que sobrellevaron situaciones similares, de esta forma podemos encontrar las lealtades a nuestro sistema familiar con las que decidimos decir: “yo también pertenezco a esta familia”. Es por esto que el encuentro con la enfermedad es el encuentro con el ayer.

En mi trabajo con clientes y alumnos de constelaciones familiares, he podido escuchar algunas manifestaciones sobre sus sanaciones y pensando acerca de estas experiencias me he preguntado: ¿qué es lo que creo aporta sanación a través de constelaciones familiares? He llegado a concluir que la fuerza que impulsa a enfermarnos proviene del amor infantil por nuestros padres, es decir,  el no resolver los asuntos pendientes con nuestros padres que traemos de la niñez, las cuales muchas veces  traspasamos a nuestras parejas, hijos, amigos.

Es por esto que es importante para resolver la enfermedad, mirar el origen en nuestra añoranza infantil que intenta conseguir lo que no le fue concedido  y que a través de la enfermedad lo obtiene como ganancia secundaria. Cuando una persona logra entender esto, crea nuevas realidades para él y hace nuevas conexiones neuronales  y el cuerpo empieza a reconocer que existen otras vías diferentes para obtener ese mismo resultado.

Entonces podríamos preguntarnos ¿Son las constelaciones Mágicas? pues yo puedo decir: Toda sanación es una autosanación y esto algunas personas lo consideran “magia”. Yo me inclino más a entender al constelador como una persona que crea un entorno, un campo fértil para manifestar las fuerzas biológicas de la autosanación, es por esto que en los procesos de enfermedad, es la misma persona quien debe tomar las riendas de su sanación.


¿Pueden ir estos temas más allá de la vida personal?
Si, totalmente, sobre todo cuando se tocan temas de enfermedad, con las constelaciones familiares miramos a la enfermedad como una fuerza mayor al servicio de la reconciliación del individuo, de las familias y de los sistemas mayores.

Podriamos decir que la enfermedad va más allá del sistema familiar, por ejemplo, cuando tocamos temas que tienen que ver con enfermedades mentales, suicidios, autoagresiones, enfermedades autoinmunes, tienen que ver con la reconciliación entre víctimas y perpetradores.

Para las familias de inmigrantes europeos muchas veces en una constelación se muestra este patrón, donde no se ha reconocido a quienes hicieron sufrir a nuestros antepasados, creciendo en el sistema familiar un sentimiento de rechazo y exclusión a estos,  y surgen entonces fuerzas autodestructivas. Cuando en la constelación le damos su lugar tanto a los que recibieron el daño (victimas) como a los que hicieron el daño (perpetradores), se da la oportunidad de resolver el conflicto mostrado para la persona a través de la enfermedad.Muchos de nosotros podríamos estar dolorosamente peleados con  nuestro pasado, con nuestros padres, con nuestra historia, bloqueando el poder de cambiar la perspectiva que tenemos sobre los sucesos acontecidos; cuando piensas en que solo con la vida que te dieron tus padres, y que a ellos se la dieron tus abuelos, y a tus abuelos se la dieron tus bisabuelos, sin importar el cuento, comienzas entonces a sentirte parte de ellos, te acerca más a tu origen, te acerca más a tus padres y muchas veces es clave en la sanación.

¿Cómo surge todo este movimiento de las constelaciones?, ¿tienen un basamento científico? Las constelaciones familiares se basan en la corriente filosófica de la fenomenología que es una vertiente de la corriente humanista surgida para estudiar la importancia de la mente en todos los procesos sociales humanos, trascendiendo a lo que hoy se conoce como la corriente Hellingeriana o la Hellinger Sciencia® (como hoy son conocidas las constelaciones familiares).

En los diferentes encuentros a los que he asistido con Bert Hellinger, su creador, quien es considerado el Pensador del siglo XXI, siempre se habla de que de acuerdo a la profundidad del trabajo que realice el consultante será el proceso de sanación. Allí actúa una fuerza especial que va más allá de la persona.

Podríamos decir con esto, que ¿trabajando con los padecimientos físicos se podrían abandonar los tratamientos? No, de ninguna manera. En el trabajo de constelaciones sobre padecimientos físicos de enfermedades, el cuerpo y su salud están en primer plano y al estar la enfermedad ya instalada en el cuerpo físico se debe tratar también con los procedimientos físicos. Como profesional clínico del área de Salud que he ahondado en la visión holística del ser, veo al cuerpo unido al alma y al espíritu. Es por ello que soy un fiel creyente de que la Sanación puede darse más fácilmente cuando el tratamiento del cuerpo, es acompañado con el reconocimiento de lo que ocurre en campos más sutiles e imperceptibles, como los realizados en las constelaciones familiares, te invito a vivir la experiencia de reencontrarte con tu origen.